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Metodología

Metodología

“La Bioenergética es el camino vibrante hacia a salud, y el camino hacia la salud vibrante. Por «salud vibrante» queremos significar no meramente la ausencia de enfermedad, sino la condición de estar plenamente vivos. Vibrantemente vivo quizá sea un término más adecuado, pues la vibración es la clave de la viveza.” (Alexander Lowen)

El Análisis Bioenergético es una psicoterapia que trabaja desde una perspectiva que hoy se definiría holística, o sea persiguiendo la integración de todos los niveles de la persona: cuerpo, emociones, mente y espíritu. En este sentido representó desde el inicio una verdadera revolución con respecto a las psicoterapias tradicionales y al psicoanálisis, que trabajan a través de la verbalización de las vivencias.

El principio fundamental del Análisis Bioenergético es que cuerpo y mente se influyen mutuamente, que en el cuerpo están grabadas las memorias de nuestra historia emocional y que las vivencias de la infancia determinan los esquemas con los que nos relacionamos en la edad adulta. Es decir, las defensas que tuvimos que elaborar de niños para enfrentar situaciones emocionales en las que hubo carencia de cuidado, desamor, abandono, rechazo, o conflicto con nuestro entorno, se instalaron en nuestra psique y en nuestro cuerpo en forma de tensiones y se volvieron inconscientes, conformando nuestras tensiones caracteriales y musculares.

Hay muchos enfoques que comparten la idea de que nuestros patrones de comportamiento proceden de nuestras vivencias infantiles. El carácter específico del Análisis Bioenergético, consiste en la convicción que, al existir una intima interdependencia entre cuerpo y psique que actúa de forma automática, es imprescindible integrar en la terapia el trabajo con el cuerpo. Esta representa la sola forma de desbloquear las tensiones y elaborar adecuadamente las consecuencias emocionales de las memorias inconscientes que dificultan nuestras relaciones e impiden que vivamos plenamente nuestro potencial energético y que nos movamos desde nuestro impulso vital y no desde la “voluntad”, el “tener que hacer” y los condicionamientos.

De esta forma, la historia personal del paciente va emergiendo poco a poco en el trabajo de análisis, por un lado desde sus mismos relatos y del análisis de los sueños, por otro desde su lenguaje corporal, a través de un trabajo que incluye la observación de todos los aspectos no verbales (postura, movimientos y motilidad, mirada, voz, etc…), el trabajo con la respiración, técnicas para aumentar, bajar, o repartir mejor la carga energética, en algunos casos la manipulación física y siempre la relación con el terapeuta, gracias al análisis de la transferencia y contratransferencia.

El objetivo de todo eso es reconectar el paciente con su verdadera naturaleza, acreciendo su consciencia corporal a medida que se van desbloqueando las tensiones, liberando y canalizando su energía, ayudándole a superar sus miedos e inhibiciones y a elaborar todos los afectos “negativos” reprimidos: rabia, frustración, pena, tristeza, dolor y miedo. Las nuevas sensaciones que surgen de este trabajo y que se experimentan a nivel corporal servirán para reestructurar la personalidad alrededor de una base de mayor seguridad, autoconfianza y de una mayor capacidad de tolerar y comprender las experiencias de la vida.

Para entender la relación directa entre el nivel psicoemocional y el corporal, es suficiente pensar en cuantas personas sufren de patrones de respiración extremadamente restringida y superficial, como consecuencia de la necesidad de limitar las sensaciones desagradables experimentadas repetidamente en temprana edad, en circunstancias que despertaban miedo, rabia, o frustración. Muchos más trastornos de lo que se puede imaginar proceden de problemáticas relacionadas con la respiración y solo el trabajo conjunto de los dos niveles (corporal y psicoemocional) puede llevar a una solución.

Por lo tanto, la consciencia para nosotros no es una función abstracta de la mente, sino una función de todo el ser, que nace del cuerpo. Son los bloqueos en el cuerpo que impiden la expansión de la consciencia, por eso mismo solo el trabajo con el cuerpo permite su expansión.